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miércoles, 28 de enero de 2009

EDGAR ALLAN POE Y EL LATíN (SEGUNDA PARTE)


Paso a reproducir la segunda parte del artículo (María José Barrios Castro y Francisco García Jurado, “Nihil sapientiae odiosius acumine nimio. Séneca como máscara de Edgar Allan Poe”REF.: Jenaro Costas Rodríguez (coord.), Ad amicam amicissime scripta. Homenaje a la profesora María José López de Ayala y Genovés. Volumen I, Madrid, Uned, 2005, pp. 409-417) ya iniciada. Ahora veremos cuestiones concretas a la cita en latín que compuso Poe para "engañar" a sus lectores.


2. Características y contenido de la cita


Lo primero que debemos comentar acerca del texto es que estamos ante una correcta construcción latina (podemos verlo, por ejemplo, en nihil est odiosius adfectatione [Quint. Inst. 1, 6, 40]) que, sin embargo, puede inducir en un primer momento al equívoco si, por defecto, comenzamos interpretando sapientiae como un genitivo dependiente de nihil (“nada de sabiduría”)[1]. Hay que partir, más bien, de que sapientiae es un dativo dependiente de odiosius, lo que, por lo demás, supone una personificación de sapientia (“nada es más odioso para la sabiduría que...”, es decir, “nada odia más la sabiduría que...”). El sintagma final en ablativo acumine nimio supone el término de la comparación (“que la excesiva agudeza”). En cualquier caso, no se contrapone exactamente la sapientia al acumen, sino a su exceso. No hay ningún texto de Séneca que responda a este aserto como tal, si bien sería verosímil su pertenencia al filósofo, dada la arraigada tradición de Séneca como autor de sentencias (pensemos en las recopilaciones del llamado Libro de oro). No obstante, el contenido de la cita recuerda a las reflexiones sobre la agudeza del ingenio, tan queridas por autores del XVII de tradición senequista, como Gracián:

“Dicen que naturaleza hurtó al juicio todo lo que aventajó al ingenio, en que se funda aquella paradoja de Séneca, que todo ingenio grande tiene un grado de demencia” (Gracián 2001: 254)

La consideración peyorativa de la persona de Séneca, si bien no es novedosa, es reseñable. Llama la atención el hecho de que en el texto inicial de “Los crímenes de la calle Morgue” Séneca reciba los apelativos de “puerile” y “feeble”. La calificación no es original, ni tan siquiera en el contexto cultural de Poe. Si acudimos a un difundido manual de literatura latina inglés, el del R. W. Browne (Browne 1853: 511), observamos cómo este profesor del King’s College de Londres utiliza igualmente el término “weaknesses” (“debilidad” es un sinónimo casi perfecto de “feebleness”, con la única diferencia del origen francés de este último) para referirse a cómo había observado ya Tácito en los libros XIII y XVI de sus Anales las debilidades del filósofo. Poe, en definitiva, conocía bien la historia de la literatura latina y no es de extrañar que hiciera uso de su erudición.


[1] Si bien la interpretación de sapientiae como genitivo es posible desde el punto de vista sintáctico, nos lleva, sin embargo, a una incoherencia de sentido, pues entender “nada de la sabiduría es más odioso que la excesiva agudeza” nos llevaría a admitir que la agudeza pertenece a la sabiduría, lo que es más que discutible.